miércoles, 13 de enero de 2016

El incondicional

Hace algunos años me enamoré de una persona mayor (bastante mayor) que en esta historia la llamaré 'Rómulo' y recuerdo que en aquel entonces creía que la relación jamás acabaría. Me enamoré como nunca antes pero hice un viaje al extranjero y ahí me enteré que tenía un romance con una tal Mary, en aquel momento la odié pero hoy creo que podría agradecerle porque aunque éste hombre es una buena persona, definitivamente no era para mi. Yo merezco tener una familia normal.

Nos dejamos de hablar por años pero por cosas del destino nos volvimos a encontrar y aunque él quiso que volviera a pasar algo, yo me negué (aún deseándolo), me negué porque ya estaba con una nueva pareja, peor aún, estaba comprometida. Me alejé lo más que pude pero a los meses descubrí una infidelidad de mi entonces novio y busqué a Rómulo para conversar (o para que me consuele), Rómulo se portó como todo un caballero y como todo zorro viejo esperó el tiempo prudente para que yo eliminara toda sospecha de sus intenciones. 

Cuando yo ya estaba mejor, él insinuó iniciar otra vez algo conmigo pero ya estaba curada, ya no deseaba nada íntimo con él, solo quería su amistad. A él le costó pero terminó por aceptar porque, según sus palabras, prefería hablarme como amigo que perderme para siempre...zorro viejo el abuelito. 

Un día cualquiera, mi mejor amiga me llamó para contarme que su abuelita y su perrita de 13 años, habían fallecido y sin pensarlo fui a visitarla...me quedé hasta muy tarde en su casa y recuerdo que a la hora de regresar a casa, hacía mucho frío. Me despedí, subí al auto, cerré las ventanas, sintonicé Radio Mágica 88.3 y comencé a manejar, a los minutos sentí que mis ojos se cerraban y llamé a Rómulo por inercia, le dije que tenía sueño y que me iba a estacionar en un grifo, que por favor me despierte en una hora; él se negó y me dijo que era muy peligroso, me dijo que si ya me faltaba poco para llegar, que haga un último esfuerzo y que llegue a casa. Le hice caso.

A los minutos, me encontraba con el parabrisas roto, aún manejando pero con el auto yendo más lento y el impacto de aquello que golpeé me despertó. Entré en estado de shock, no me detuve y por el contrario pisaba más fuerte el acelerador, encontré donde esconderme y llamé a Rómulo, quién no dudó en ir en el acto a mi encuentro, demoró menos de 5 minutos, sabe Dios cómo. Le expliqué lo que pasó, o al menos lo único que recordaba "estaba en la pista y de pronto abrí los ojos por un impacto y tenía el parabrisas hecho arrocillo". Me preguntó si había atropellado a alguien y gritando le dije NOOO, NICAGANDO! también me preguntó si había tomado y volví a contestar NICAGANDO RÓMULO, TÚ ME CONOCES, NO ME GUSTA EL ALCOHOL Y NO CHUPO NI CARAMELOS CON LICOR. 

En eso, él se comunicó con amigos policías y éstos le confirmaron que hubo un atropello a la altura de donde yo sentí el impacto; por el altavoz alcancé a oír la voz del policía que le decía HUEVÓN UN AUTO PLOMO HA ATROPELLADO A TRES PATAS Y SE HA DADO A LA FUGA, LOS PATAS SIGUEN TIRADOS EN LA PISTA HASTA QUE VENGAN LAS AMBULANCIAS, Rómulo cortó y vio mi cara pálida a punto de desmayarme, me agarró de los hombros y me dijo, chiquita qué hiciste??? Yo con lágrimas en los ojos le juraba por mi abuelita y por Dios que no sabía y de verdad no sabía. 

De pronto comencé a gritarle agarrándolo del pecho, RÓMULO, LE ACABO DE CAGAR LA VIDA A 3 PERSONAS INOCENTES, QUÉ VOY A HACER, ME VOY A IR PRESA. Me arrodillé frente a él y me puse a llorar y él se puso a llorar conmigo, me abrazó y me dijo: "chiquita tranquila, vamos a la comisaría, diré que yo estaba manejando, tú no te preocupes, tu llegarás después de mí como si fueras una amiga que no sabe nada, ok? Yo sin palabras, asentí con la cabeza y me subí al auto destrozado. Mientras él manejaba, yo me cuestionaba si eso era lo correcto o si yo tenía que asumir mis actos, pero a la vez pensaba en mi futuro y de imaginarme tras las rejas me daba náuseas. Llegamos a la comisaria y le pregunté si estaba seguro de eso y me dijo con toda seguridad que sí, que él haría eso y mucho más. Me agarró la cara y dijo lo siguiente "chiquita, todo va a estar bien, no llores, en un rato entras".

Cuando entré vi que lo llevaban a que pase dosaje etílico y estuve a punto de acercarme y confesar mi responsabilidad pero su mirada me lo dijo todo y ya no lo hice. Me preguntaron que por qué yo estaba ahí y por qué estaba nerviosa y respondí que Rómulo es mi amigo y que los papeles del carro están a mi nombre.

Los meses transcurrieron y yo asumía todos los gastos que no cubría el SOAT, como pañales o cremas que ayudaban a la rehabilitación de las cicatrices de los chicos. Jamás me desentendí de ellos y también le pagué un buen abogado a Rómulo, nunca lo arrestaron pero las familias constantemente iban a buscarlo para lincharlo o matarlo. 

Hoy, a 2 años con 3 meses de aquel accidente, podemos decir que ya todo pasó, los chicos están bien y de alguna manera puedo respirar. Rómulo sigue con su vida, es mi mejor amigo, el incondicional pero nunca volvimos a tener nada amoroso. 

-Me alejé de este blog debido a ese problema pero espero de corazón que todo vuelva a la normalidad. Gracias.



8 comentarios:

  1. Hay tres amores infinitos:

    - el amor de Dios
    - el amor de madre
    - el amor de un hombre enamorado

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  2. Increíble.
    Saludos a Rómulo y que todo le vaya bien, se le extraña leerlo. Se extraña su blog.
    Buenas vibras!

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    1. Le haré llegar tus saludos, gracias por pasarte por aquí. Abrazotes!

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  3. Tres historias en una la tuya...
    Rebienvenida.

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  4. Gracias EME! Tu último post, realmente me dejó así =O, escribes de una forma tan hermosa que le llegas al corazón a cualquiera.

    Abrazos!

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    1. Gracias a ti. Ahora no dejes de escribir. Te estamos esperando ;)

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